Guía de papeles
Casi nadie llega sabiendo qué papel quiere, y es normal: los nombres no dicen nada hasta que alguien te los explica. Esto es con lo que trabajamos de verdad, para qué sirve cada familia y qué gramaje pedir según lo que vayas a imprimir.
Las familias de papel
Couché
Es el papel del color. Tiene una capa que sella la superficie, así que la tinta se queda arriba en vez de absorberse, y por eso la fotografía sale nítida. Se usa en revistas, catálogos, libros con imágenes, tapas y empaques. Viene en dos acabados. El brillo saca la imagen más viva y es el más corriente. El mate es fosco, se lee mejor cuando hay bastante texto y da un aspecto más de lujo, aunque el color se apaga un punto.
Gramajes: 90, 115, 150, 170, 200, 220, 250, 270, 300 y 350 g
Bond
Es el papel de escribir y de leer, el de toda la vida en oficina. Absorbe la tinta, así que no sirve para fotografía a todo color, pero es lo correcto para texto. El de 55 gramos es el papel copia: el más delgado que entra en máquina, y se usa en talonarios y formularios con copias porque deja pasar la presión del bolígrafo. El de 75 es el estándar de oficina y de hojas membretadas. A partir de 180 ya se le llama cartulina.
Gramajes: 55, 65, 70, 75, 90, 120 y 180 g
Cartulina blanca
Es lo que se usa cuando la pieza tiene que sostenerse sola: fichas, separadores, tapas sencillas, tarjetas que no llevan acabado. Más firme que el bond y más económica que el triplex. Si la pieza se va a doblar, conviene hendir el papel antes, porque a estos gramajes el pliegue se agrieta si se fuerza en seco.
Gramajes: 200, 280 y 300 g
Triplex
Tiene una cara couché, que es la que se imprime, y otra cara bond. Esa combinación le da firmeza sin perder calidad de impresión, y es lo que lo hace el material de las carpetas, las cajas plegadizas y las bolsas. Aguanta la manipulación mucho mejor que una cartulina del mismo grosor. Solo viene en pliego grande, así que si el trabajo se ha planteado para pliego pequeño hay que replantearlo.
Gramajes: Se pide por calibre, no por gramaje
Ahuesado
Es bond de color crema, y no es una elección estética. El blanco puro rebota la luz y cansa la vista en lecturas largas; el crema la rebota menos y se lee más rato sin molestia. Por eso es el papel de los libros de lectura, novelas y ensayo, donde alguien va a pasar horas seguidas encima de la página.
Gramajes: Los mismos que el bond
Los dos pliegos
Todo se imprime sobre pliego y después se corta al tamaño final. Estos son los dos que usamos, y no son los tamaños europeos estándar. Importa más de lo que parece: de cuántas piezas salgan de un pliego depende buena parte del precio, y por eso a veces bajar dos centímetros el tamaño de un afiche ahorra bastante dinero sin que nadie note la diferencia.
- Pliego grande
- 77 x 110 cm
- Pliego pequeño
- 67 x 89 cm
Cómo elegir sin equivocarse
Tres preguntas resuelven casi todos los casos. ¿Lleva fotografías a color? Entonces couché. ¿Es para leer texto durante rato? Bond, y si son muchas páginas, ahuesado. ¿Tiene que sostenerse solo o aguantar peso? Cartulina o triplex según cuánto. El gramaje va después: cuanto más se manipule la pieza y más tenga que durar, más gramaje. Y si no lo tienes claro, escríbenos y lo vemos con lo que vas a imprimir delante, que es más rápido que decidirlo a ciegas.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es el gramaje exactamente?
- Los gramos que pesa un metro cuadrado de ese papel. Es una medida de peso, no de grosor, aunque en la práctica van juntos dentro de una misma familia. Una hoja de oficina normal son 75 gramos; una tarjeta de presentación, 300.
- ¿Qué papel se usa para tarjetas de presentación?
- Couché de 300 gramos es el estándar. La opalina de 250 tiene un tacto más natural y sin brillo. Por debajo de 250 la tarjeta se dobla en la cartera y da mala impresión.
- ¿Cuál es la diferencia entre couché mate y brillante?
- El brillante refleja la luz y satura los colores, así que la fotografía sale más viva. El mate es fosco, no refleja y se lee mejor si hay texto, pero el color queda un punto más apagado. Los dos son el mismo papel con distinto acabado.
- ¿Puedo llevar mi propio papel?
- En general sí, pero hay que verlo antes: el papel tiene que entrar en la máquina y aguantar la tinta que usamos. Un papel que se deshace o que no seca bien arruina la tirada, así que se prueba primero.
- ¿Por qué el papel casi nunca es lo más caro del trabajo?
- Porque en tiradas normales lo que más pesa es la plancha y el arranque de máquina, que se pagan una sola vez. El papel solo se vuelve el coste principal en tiradas muy largas o en piezas grandes, como los afiches, donde caben pocas por pliego.
